El jueves a la noche llegué a Spokane, a la casa de mi amigo Justin. El viernes a la tarde nos fuimos en coche hasta el norte de Idaho para acampar en el Lago Priest durante el fin de semana. El lago Priest es un enorme lago de 19 millas (31 km) de largo ubicado en la esquina noroeste del estado de Idaho.


Justin y yo crecimos juntos. A Justin le gustan las actividades al aire libre más que a nadie. Es un Eagle Scout, un ávido alpinista y escalador, montañero y mochilero. Ha completado el curso NOLS de entrenamiento para aventuras al aire libre, escala montañas él sólo, por diversión, etc. Él publicó las narrativas de su expedición de montaña NOLS de 30 días en su sitio de web. Es impresionante. Él está estudiando ingeniería en la Universidad de Gonzaga en Spokane.
Encontramos un buen lugar para acampar por una ruta del servicio de bosques, en el extremo norte del lago. El servicio meteorológico había pronosticado frío y lluvias para todo el fin de semana. Había algo de nieve en el suelo y todo estaba mojado. Llovió casi constantemente y fue difícil iniciar una fogata.
El sábado fue mucho más lindo y fuimos en coche hasta el lago. Encontramos un barco a vapor abandonado en la costa.

Hacía poco Justin había comprado un kayak para aguas turbulentas, así que decidió probarlo y yo leí por un rato.

Cuando volvió, traté de usar el kayak pero era muy chico para mí.

Después decidimos viajar hasta las rutas que se usan para transportar los troncos de árboles en la industria maderera, para ver hasta donde nos llevaban. Había mucho hielo y nieve en el camino, pero su camioneta pudo hacer el recorrido bastante bien, después de mover un par de pequeños obstáculos.


Mientras más subíamos, el clima se ponía cada vez mejor. La nieve se derretía, cayendo por las laderas de altos precipicios que brillaban con la luz del sol.
En las rocas de granito, vimos cabras de montaña comiendo.

Un poco más adelante la ruta estaba cubierta de nieve y la camioneta no pudo ir más. La dejamos atrás y seguimos a pie. Era un paisaje demasiado lindo para perdérselo. Caminamos junto a un río. La nieve estaba bastante profunda, en algunos lugares alcanzando varios pies de profundidad. Las únicas otras huellas además de las nuestras eran de alce. Nadie había estado por estos senderos desde las nevadas.
Seguimos por un par de millas más, pasando por ventisqueros de nieve y afluentes de ríos hasta que empezó a oscurecer. Al Lago Priest lo llaman “el territorio de los osos”. Hay osos marrones y los osos negros por todas partes. Los sitios para campamentos organizados (pagos) tienen trampas para osos. Nosotros teníamos un rociador para osos, así que no estábamos muy preocupados. Pero es mejor no explorar de noche.El domingo nos levantamos temprano y preparamos el desayuno. Traté de hacer café con un percolador, pero me faltaba una parte, así que tuve que ingeniármelas.
Por suerte Justin era un mejor cocinero y preparó la comida estilo mejicana llamada burritos para desayuno. Mmm.
Pasamos el resto del día en el campamento, Fue un día holgazán. Escribimos una canción. En poco tiempo la tendré en video.
Traducido por: Anabel Elliott