El martes y el miércoles fui a visitar a mi abuelo en Aberdeen, WA. No conocía mucho de Aberdeen. Lo que es medio raro ya que mis padres crecieron ahí. Mi abuelo me acompañó en un recorrido de la ciudad y me llevó a cenar al restaurante donde mi mamá trabajó como mesera para pagarse los gastos de universidad.
La historia de Aberdeen es la historia de un pueblo en decadencia. Es un viejo pueblo centrado alrededor de la industria de los troncos que una vez estuvo rodeado por densos bosques. Los bosques han desaparecido y los árboles que se han plantado en reemplazo no son lo suficiente maduros para ser cortados. Así que las plantas de procesamiento están cerrando y mucha gente está sin trabajo. No hay una nueva industria emergente, con el claro ejemplo de la planta de biodiesel más grande de la nación, que está parada y silenciosa, cerrada al poco tiempo de abrir debido a análisis erróneos del mercado.

El jueves partí de la zona del Noroeste Pacífico y me fui hacia el este de Washington. Al pasar por las Montañas Cascade pude sacar algunas buenas fotos por la ventana. Había advertencias por condiciones climáticas con nieve y hielo en el pase, pero por suerte pasé cuando sólo había un poco de nieve derritiéndose en la ruta.

Después de cruzar el pase encontré un lago muy lindo. No me acuerdo el nombre, pero acá está:

Al este del pase el clima se puso un poco más cálido y desapareció la nieve. La mayor parte del este de Washington tiene tierras agrícolas y desiertos. No tengo mucho para escribir sobre esta zona. La autopista es recta y plana y el paisaje no cambia. Hay poco tráfico. Es un viaje bastante aburrido.
Finalmente llegué a la Cuenca del Río Columbia, en Vantage, WA. El río era ancho y muy azul. Salí del auto y el viento soplaba como loco. Fue una lucha tratar de cerrar la puerta del auto y moverme contra el viento. Tuve que doblarme hacia adelante y empujar con fuerza.

En la orilla este del río, paré en un punto panorámico y había una señora que estaba sacando fotos y el viento le sacó la cámara de las manos.
El resto del viaje no tuvo muchos puntos que valga la pena destacar, excepto por los atardeceres.

Traducido por: Anabel Elliott